Pablo Curatella comenzó sus estudios de luthería en 1989, con el maestro Alejandro Bertoncello en la ciudad de Buenos Aires, construyendo dos violines y una viola, basados sobre modelos de la escuela italiana.
Utilizó tanto matrices interiores como exteriores para la construcción de las fajas, también bajo la tutela de su maestro practicó reparaciones y restauraciones de violines, violas y violoncellos, y además reparaciones y encerdados de los arcos.
Al mismo tiempo instaló su primer taller en una antigua casa del barrio de Belgrano; la que había pertenecido a su abuelo, el escultor Pablo Curatella Manes(1891-1962).
En 1996 con el ingeniero en física Roberto Etkin y su padre el ingeniero en electrónica Jorge Curatella estudió y realizó pruebas de ajuste de tapas y fondos libres de violines, sobre los textos de la Sra. Carleen Marley Hutchins.
La aplicación de esta técnica permitió mejorar la calibración de los espesores de las tapas y fondos de violines, violas y violoncellos, logrando así mayor calidad y velocidad de sonido.
Además de su actividad en la luthería, Pablo Curatella es violonchelista . Se ha formado con los maestros Wladimir Glagol y Nicolás Finoli.
Hace muchos años que se dedica a la música de cámara, en especial en formaciones de tríos y cuartetos de cuerdas.